Una casa con historia
Desde nuestros orígenes hasta hoy, una historia familiar vinculada a la hostelería, la cocina y Moncada.
En Azul Azahar llevamos generaciones dedicándonos a la hostelería, pero nuestra historia empezó mucho antes de ser el restaurante que hoy conocemos. Nuestro origen se sitúa en 1956, y abrimos nuestras puertas en 1957, cuando todo comenzó como un ultramarinos con bar que, poco a poco, fue creciendo junto a la vida del entorno.
Con el tiempo, aquella casa se convirtió en mucho más que un lugar de paso. También fue fonda, punto de encuentro y lugar habitual para trabajadores de la zona, cuadrillas ligadas a la recogida de la naranja y vecinos que encontraban aquí un espacio cercano y familiar. En esos primeros años fue fundamental el empuje de nuestra familia y, especialmente, de quienes empezaron a cocinar y servir para responder a lo que la gente pedía cada día.
En 1985 llegó el relevo de la segunda generación, y con él una nueva etapa. Fuimos transformando el negocio hasta darle una identidad más definida, reforzando la cocina, los almuerzos y una manera de hacer muy vinculada al producto de temporada y a la huerta valenciana. Esa raíz sigue siendo una parte esencial de lo que somos.
A lo largo de los años hemos mantenido una esencia muy reconocible. Platos como el bacalao, la sepia, las tortillas y otras elaboraciones tradicionales han seguido formando parte de nuestra casa, mientras cada generación ha ido adaptando el restaurante a su tiempo sin perder de vista el origen.
Hoy somos la tercera generación la que sigue al frente de Azul Azahar, con la voluntad de mantener viva la tradición recibida y cuidarla desde nuestra propia mirada. Para nosotros, crecer no ha significado romper con lo anterior, sino continuar una historia familiar hecha de trabajo, constancia, cercanía y respeto por lo que nos ha traído hasta aquí.
